OSTRALE es una macro exposición internacional de arte contemporáneo en el antiguo Matadero de Dresden (Messe) en Alemania ahora reconvertido en espacio cultural y de congresos. Se encuentra en la periferia de la ciudad pero tiene una línea de tranvía que lo comunica directamente con el centro.
Este Matadero tiene muchas cosas en común con el de Madrid como los edificios enormes casi vacíos y su gran pasión por las estructuras y bancos para sentarse de madera.
Bancos de madera "cérvidos".
Instalación exterior de madera.
Vista general de las naves donde se encuentra en su interior la exposición.
''My current series of paintings depict fabricated American landscapes. The invented landscapes arise from archetypal citations of past and present cultural influences. Placing figures into these landscapes is an attempt to take advantage of the viewer’s natural ability to extrapolate narratives. By creating the paintings using a conjuncture of various photographic references, I continue to explore the distinctions between photographic and painted space. The disjointed nature of the source images, contrasting with the way they are realistically unified, take on a contingent sense of reality.
Inventing landscapes allow memories of places and events to be fictionalized. Coalescing unrelated photographs is done in a way comparable to the process in which the mind synthesizes images when recollecting memories or imagining new images. As opposed to culling images from an abstract memory bank, I utilized tangible sources, many of which come from the vast image resources our contemporary culture offers. The current expanding abundance of accessible images is allowing the imagination to expand the ability to visualize unseen places.''
Tobias Zielony (*1973 in Wuppertal) is one of the most remarkable young photographers active today. His work focuses on the issues of open and latent violence and explores the various forms of present-day (youth) revolts. Zielony is less interested in documenting the conditions under which young people live than in their self-portrayal. It is “this completely parenthetical form of social behavior” that is impressively presented in his work. http://www.kow-berlin.info/artists/tobias_zielony http://www.hatjecantz.de/controller.php?cmd=detail&titzif=00002284&lang=en
Eran los años 70 y las ciudades crecían a un ritmo imposible. Los planes urbanísticos no eran tales y lo peor de cada casa se refugiaba en el extrarradio de las ciudades. Se construyeron nuevos barrios que carecían en muchos casos de alcantarillado, ambulatorios, escuelas y otros servicios básicos. En este caótico contexto, surgió la figura del quinqui, un tipo de delincuente al que el cine, la literatura, la prensa y la música hicieron protagonista durante la década de los 80.
El CCCB de Barcelona y otros centros culturales dedicaron una amplia exposición sobre el tema en la que se analizan las características de este personaje que se convirtió en icono, su entorno y su influencia en las artes. Amanda Cuesta, comisaria de la muestra junto a Mery Cuesta, cuenta que tanto ella como su compañera se criaron "en barrios precarios de los 70. Ella en Bilbao y yo en Barcelona". "De ahí surge la pulsión por investigar cuáles eran los referentes iconográficos de aquella época. Nos dimos cuenta de que era posible construir un discurso alrededor del género quinqui".
"El punto de partida son las películas", apunta. Quizá por ello, tienen una importancia especial en 'Quinquis de los 80': "El cine retrata muy claramente lo que estaba pasando en ese momento. A partir de él hemos desarrollado las teorías sociológicas y analizado la dimensión cultural del fenómeno". Sólo un dato: entre 1978 y 1985 se produjeron un total de 30 películas en España sobre la delincuencia juvenil. Fotocromos, 'pressbooks' y carteles dan fe de lo prolífico del género a lo largo de la exhibición.
Pero no se da esta difusión del mito únicamente a través del cine: "Dentro de la fenomenología de la mitificación del quinqui, se produce una relación muy cruzada entre la prensa, el cine y otras manifestaciones de la cultura popular como la música o los cómics", remarca la comisaria. "Hay una serie de escenas musicales como son la rumbera, la rockera o la disco, que contribuyen la mitificación de esta figura. Pero probablemente la construcción del mito se deba más al cine, la prensa y la retroalimentación que tiene la una sobre la otra; las películas recogían los titulares de la prensa, y a la vez las propias películas generaron noticias".
Y como bien dice Amanda Cuesta, la creación del fenómeno quinqui "se produce a pie de calle, no sólo entre los jóvenes de la periferia, sino también por la sociedad en un sentido más amplio". Una sociedad que genera lo que las comisarias de la exposición han denominado 'quinqui-stars'".
Celebrities de la delincuencia
"Cuando nosotras hablamos de los 'quinqui-stars' nos referimos a dos casos muy paradigmáticos y elocuentes: el del Jaro, quinqui madrileño, y El Vaquilla, barcelonés. Son historias reales que se han podido reconstruir a través de los periódicos de sucesos (como 'El Caso') y las 'biopics', como 'Navajeros', la saga de 'Perros Callejeros', y 'Yo, El Vaquilla'".
Estas celebridades de la marginalidad marcaron una época caracterizada por los recreativos, los reformatorios, las drogas y "por la represión", remarca la comisaria. "Todos fueron fuertemente reprimidos", añade, "y en casi todos los casos pasaron por la cárcel, más o menos tiempo".
De ellos ha quedado el mito, y muchas canciones. La rumba callejera se encargó de retratar este fenómeno, en temas como 'Maldita droga', de Tony el Gitano, 'La cachimba', de Las Grecas, o 'Soy un perro callejero', de Los Chichos. Estilo musical que a día de hoy sigue vivo en las voces de los pertenecientes al llamado 'neocalorrismo' y la productora Rumba Tunning.
"Existen una serie de pervivencias de este icono en muchas manifestaciones culturales. Una de ellas es el fenómeno fan, que vuelca material autoproducido en la red. También podemos hablar de una herencia que han dejado que se refleja en el cine, como el documental de Can Tunis, de producción muy reciente. O, incluso, en la filmografía latinoamericana", asegura la comisaria.
José ” El chatarra” nace en Reus (Cataluña), en un barrio obrero, de padre andaluz y madre extremeña, una mezcla genuina, con poso. Después de una vida dedicada al rock, con cinco discos a sus espaldas y telonear a grupos de renombre del panorama musical como Ska-P, Defcondos, Los suaves… decide, tras la separación de Bandelpalo , hacerle caso a su padre que le dijo “ …las raices son las que son , la sangre tira, las personas amamos y no olvidamos…”, y decide embarcarse en lo que es a día de hoy su proyecto mas personal y ambicioso.
Como compañero de viaje encuentra a Rafa, un punky gitano , del barrio de la mina en Barcelona, que canta flamenco y muerde a la vida. Como se conocieron?…quizás que os lo expliquen ellos, no es apto para menores, pero si la química existe este es un gran ejemplo. Compadres de viaje, penas y alegrías. Rafa se vuelve una parte muy importante de la banda, cerrar los ojos delante de ellos es oír a Los Chichos, a Triana, a Pata Negra,… abrirlos es saber que estamos delante de una nueva era.