''My current series of paintings depict fabricated American landscapes. The invented landscapes arise from archetypal citations of past and present cultural influences. Placing figures into these landscapes is an attempt to take advantage of the viewer’s natural ability to extrapolate narratives. By creating the paintings using a conjuncture of various photographic references, I continue to explore the distinctions between photographic and painted space. The disjointed nature of the source images, contrasting with the way they are realistically unified, take on a contingent sense of reality.
Inventing landscapes allow memories of places and events to be fictionalized. Coalescing unrelated photographs is done in a way comparable to the process in which the mind synthesizes images when recollecting memories or imagining new images. As opposed to culling images from an abstract memory bank, I utilized tangible sources, many of which come from the vast image resources our contemporary culture offers. The current expanding abundance of accessible images is allowing the imagination to expand the ability to visualize unseen places.''
Tobias Zielony (*1973 in Wuppertal) is one of the most remarkable young photographers active today. His work focuses on the issues of open and latent violence and explores the various forms of present-day (youth) revolts. Zielony is less interested in documenting the conditions under which young people live than in their self-portrayal. It is “this completely parenthetical form of social behavior” that is impressively presented in his work. http://www.kow-berlin.info/artists/tobias_zielony http://www.hatjecantz.de/controller.php?cmd=detail&titzif=00002284&lang=en
Eran los años 70 y las ciudades crecían a un ritmo imposible. Los planes urbanísticos no eran tales y lo peor de cada casa se refugiaba en el extrarradio de las ciudades. Se construyeron nuevos barrios que carecían en muchos casos de alcantarillado, ambulatorios, escuelas y otros servicios básicos. En este caótico contexto, surgió la figura del quinqui, un tipo de delincuente al que el cine, la literatura, la prensa y la música hicieron protagonista durante la década de los 80.
El CCCB de Barcelona y otros centros culturales dedicaron una amplia exposición sobre el tema en la que se analizan las características de este personaje que se convirtió en icono, su entorno y su influencia en las artes. Amanda Cuesta, comisaria de la muestra junto a Mery Cuesta, cuenta que tanto ella como su compañera se criaron "en barrios precarios de los 70. Ella en Bilbao y yo en Barcelona". "De ahí surge la pulsión por investigar cuáles eran los referentes iconográficos de aquella época. Nos dimos cuenta de que era posible construir un discurso alrededor del género quinqui".
"El punto de partida son las películas", apunta. Quizá por ello, tienen una importancia especial en 'Quinquis de los 80': "El cine retrata muy claramente lo que estaba pasando en ese momento. A partir de él hemos desarrollado las teorías sociológicas y analizado la dimensión cultural del fenómeno". Sólo un dato: entre 1978 y 1985 se produjeron un total de 30 películas en España sobre la delincuencia juvenil. Fotocromos, 'pressbooks' y carteles dan fe de lo prolífico del género a lo largo de la exhibición.
Pero no se da esta difusión del mito únicamente a través del cine: "Dentro de la fenomenología de la mitificación del quinqui, se produce una relación muy cruzada entre la prensa, el cine y otras manifestaciones de la cultura popular como la música o los cómics", remarca la comisaria. "Hay una serie de escenas musicales como son la rumbera, la rockera o la disco, que contribuyen la mitificación de esta figura. Pero probablemente la construcción del mito se deba más al cine, la prensa y la retroalimentación que tiene la una sobre la otra; las películas recogían los titulares de la prensa, y a la vez las propias películas generaron noticias".
Y como bien dice Amanda Cuesta, la creación del fenómeno quinqui "se produce a pie de calle, no sólo entre los jóvenes de la periferia, sino también por la sociedad en un sentido más amplio". Una sociedad que genera lo que las comisarias de la exposición han denominado 'quinqui-stars'".
Celebrities de la delincuencia
"Cuando nosotras hablamos de los 'quinqui-stars' nos referimos a dos casos muy paradigmáticos y elocuentes: el del Jaro, quinqui madrileño, y El Vaquilla, barcelonés. Son historias reales que se han podido reconstruir a través de los periódicos de sucesos (como 'El Caso') y las 'biopics', como 'Navajeros', la saga de 'Perros Callejeros', y 'Yo, El Vaquilla'".
Estas celebridades de la marginalidad marcaron una época caracterizada por los recreativos, los reformatorios, las drogas y "por la represión", remarca la comisaria. "Todos fueron fuertemente reprimidos", añade, "y en casi todos los casos pasaron por la cárcel, más o menos tiempo".
De ellos ha quedado el mito, y muchas canciones. La rumba callejera se encargó de retratar este fenómeno, en temas como 'Maldita droga', de Tony el Gitano, 'La cachimba', de Las Grecas, o 'Soy un perro callejero', de Los Chichos. Estilo musical que a día de hoy sigue vivo en las voces de los pertenecientes al llamado 'neocalorrismo' y la productora Rumba Tunning.
"Existen una serie de pervivencias de este icono en muchas manifestaciones culturales. Una de ellas es el fenómeno fan, que vuelca material autoproducido en la red. También podemos hablar de una herencia que han dejado que se refleja en el cine, como el documental de Can Tunis, de producción muy reciente. O, incluso, en la filmografía latinoamericana", asegura la comisaria.
José ” El chatarra” nace en Reus (Cataluña), en un barrio obrero, de padre andaluz y madre extremeña, una mezcla genuina, con poso. Después de una vida dedicada al rock, con cinco discos a sus espaldas y telonear a grupos de renombre del panorama musical como Ska-P, Defcondos, Los suaves… decide, tras la separación de Bandelpalo , hacerle caso a su padre que le dijo “ …las raices son las que son , la sangre tira, las personas amamos y no olvidamos…”, y decide embarcarse en lo que es a día de hoy su proyecto mas personal y ambicioso.
Como compañero de viaje encuentra a Rafa, un punky gitano , del barrio de la mina en Barcelona, que canta flamenco y muerde a la vida. Como se conocieron?…quizás que os lo expliquen ellos, no es apto para menores, pero si la química existe este es un gran ejemplo. Compadres de viaje, penas y alegrías. Rafa se vuelve una parte muy importante de la banda, cerrar los ojos delante de ellos es oír a Los Chichos, a Triana, a Pata Negra,… abrirlos es saber que estamos delante de una nueva era.
¿Qué es petición de amistad? Es el término empleado para agregar a algún amigo, conocido o desconocido a tus redes sociales. Pero ahora, además, PETICIÓN DE AMISTAD se ha convertido en un fenómeno social entre los adolescentes de Alicante. Bajo este nombre, están haciendo videos de entrevistas a jóvenes alicantinos en la calle, respondiendo acerca de su uso de Tuenti y Facebook, las nuevas formas de relacionarse en internet, etc. Lejos de la habitual visión fría que los medios de comunicación tradicionales ofrecen sobre las redes sociales, en los videos de PETICIÓN DE AMISTAD los adolescentes tienen vía libre para expresarse y hablar sin tapujos de las relaciones en las redes sociales, es decir, de su día a día.
Son jóvenes, viven en barrios a las afueras de las grandes ciudades, muchos de ellos no han completado sus estudios y tampoco tienen trabajo. Sólo viven para salir de fiesta con sus amigos, hacer botellón en los parkings y bailar sin parar en las discotecas. Conoce cómo son, cómo viven y cómo se divierten los jóvenes 'poligoneros'.
Saray vive de fiesta en fiesta Saray es una joven de 18 años que vive en Móstoles (Madrid) con sus padres y que no tiene trabajo.Vive con auténtica pasión sus noches de discoteca y tiene colgadas en su habitación las entradas de las mejores macrofiestas a las que ha asistido. Samanta ha acompañado a Saray y sus amigas a una sesión de un conocido DJ en una famosa discoteca de Madrid.
Antes salir de fiesta, Saray y sus amigos compran bebida para hacer el botellón en el parking de las discotecas. Allí pasan horas y horas bailando y bebiendo hasta que a las cuatro o cinco de la mañana se disponen a entrar en la discoteca. Sobre las siete la discoteca cierra sus puertas pero las ganas de fiesta de estos jóvenes no se acaba. Se está haciendo de día y ahora toca 'parkineo' y 'mañaneo', o lo que es lo mismo, seguir bebiendo y bailanado hasta que el cuerpo aguante. De camino al evento, el grupo de chicas aprovecha el viaje en metro y la espera en la parada del autobús que les llevará al polígono para hacer botellón. Después, siguen bebiendo alcohol y bailando en el parking antes de entrar en la discoteca.
Abel y sus amigos salen de fiesta como mínimo cuatro noches a la semana
Abel tiene 20 años y estudió 4º de la ESO, y es un gran aficionado al deporte, a los coches, a los perros de presa y a la fiesta. “Mi sueño es ser futbolista, me encantaría ser jugador de primera división” , asegura Abel, que explica que“ser un ‘poligonero’ es llevar el pelo de punta, tatuajes, ser fiestero, borracho. Un estilo como yo, pero bueno, yo sólo los fines de semana", ha añadido. El joven tiene varios tatuajes y piercings por todo el cuerpo y siempre se maquilla antes de salir fiesta.
La periodista también conoce a Carlos, un amigo de Abel amante de la fiesta que se levanta a las cinco de la mañana para ayudar a su padre a cargar cajas de fruta en Mercamadrid para la frutería que regentan. “Hay que ayudar. Yo antes que trabajar prefiero vivir la vida, pero no estoy como para elegir. Preferiría estar sentado en una oficina antes que estar cargando fruta” , señala Carlos.
Rosi, orgullosa de ser 'pokera'
Rosi tiene 20 años, vive en Arganda del Rey (Madrid) y se siente “orgullosa ” de ser poligonera. Se levanta todos los días a las tres de la tarde, se arregla y se va de paseo a los centros comerciales. Luego queda con sus amigos en un parque para beber alcohol. De jueves a sábado sale todas las noches, primero haciendo botellón en el parking de las discotecas y después saliendo de marcha por las mejores fiestas de los polígonos. “Ahora mismo estoy en un estado que no sé lo que quiero con mi vida y vivo a lo loco”, apunta Rosi.
No sale de su casa sin hacerse un cardado en el pelo, ponerse unos pendientes y unas sortijas de oro.“Yo considero mi estilo como un sentimiento hacia una música que la gente considera ‘choni’. Me gusta mi peinado, los cardados, los complementos en el pelo, los pendientes, el oro y las cadenas” , señala. Antes de salir de marcha, Rosi ha trasformado a Samanta Villar en 'pokera': pelo cardado, una flor en el pelo, una camiseta con estampado de leopardo y por último, las manoletinas.