13 ESPACIOarte abre sus puertas en febrero de 2017 como Centro Independiente de Arte y Creación Contemporánea. Un proyecto autogestionado de la artista visual Tonia Trujillo que se enmarca dentro de una red, cada vez mas amplia, de espacios independientes dedicados a la difusión y promoción del arte contemporáneo.
Nace con espíritu de colaboración con el resto de agentes culturales y colectivos artísticos y sociales, así como de dar cabida a todo tipo de manifestaciones artísticas, desde las artes plásticas, libros de artista, performance o el diseño, hasta la danza, la música o la literatura y manteniendo un especial compromiso con el audiovisual contemporáneo y el cine.
El arte como experiencia artística debe conducirnos al debate y al conocimiento. Es por ello que el análisis, la reflexión y la experimentación conforman y definen nuestra línea de trabajo, desde el amplio panorama que constituyen todas las disciplinas en el arte contemporáneo.
Queremos servir de punto de encuentro de personas que se acerquen a la creación contemporánea desde distintas perspectivas y procedencia. Para ello, nuestra programación tiende a aunar y potenciar tanto las ópticas especializadas para profesionales del arte, como la cultura de base que se construya desde las asociaciones y el barrio.
Desarrollamos varios proyectos que se imbrican en la programación del espacio como una red diversa pero unitaria, configurando un tejido ecléctico y enriquecedor. Estos programas o secciones son:
LENGUAS LARGAS un programa dedicado a la visibilidad de las mujeres en el arte, a partir de la teoría y la práctica artística.
LA CASA AMARILLA, Cuando era niña, justo al lado de casa, había una casa abandonada y medio en ruinas, pintada de amarillo ya desvaído y con unos escalones medio escondidos en la entrada, que nos daban sensación de intimidad. Cuando mi prima Mª Carmen y yo no sabíamos qué hacer o a qué jugar, nos íbamos a los escalones de la casa amarilla a charlar. Era nuestro espacio privado para pensar y maquinar. En esta sección, con cada debate, foro de discusión, charla o conferencia, ?maquinaremos? nuestra manera de contribuir al conocimiento.
CONEXIÓN, programa en el que 13 pondrá a disposición de la comunidad sus instalaciones, para todo tipo de actividades encaminadas a la búsqueda de la expresión artística individual y colectiva.
Todo este ideario se implementa a través de un intenso y sobre todo, cuidado programa cultural, con proyectos artísticos, exposiciones, encuentros, festivales, conferencias, talleres, presentación de libros, foros de discusión y todo tipo de eventos, estando abiertos a cualquier idea y propuesta innovadora y creativa.
Para mas información llámanos al teléfono 655575616 o contáctanos por email info@espacio13arte.com
EL ESPACIO
13 ESPACIOarte está ubicado en una nave industrial del Polígono Hytasa (calle Lino, 12) de Sevilla. Cuenta con 400 m2, repartidos en distintos espacios polivalentes, para la realización de actividades durante todo el año.
Aula para conferencias, talleres, master class, cursos, presentaciones; sala de exposiciones, de dos plantas y para celebración de eventos. Igualmente cuenta con espacio para montaje de estudio de cine o fotografía, biblioteca con libros, catálogos, revistas y todo tipo de documentación de artes plásticas y visuales, libros de artista, cine y fotografía para consultar.
La galería GACMA ubicada en el Polígono Industrial Santa Bárbara de Málaga (Calle Fidias, 48-50) tiene como objetivos el dar al público la posibilidad de acercarse personalmente al arte actual más reconocido a nivel nacional e internacional, para conocerlo y apreciarlo de una forma sencilla y amena. Su extraordinaria oferta de arte contemporáneo se articula alrededor de dos espacios físicamente independientes, que también funcionan de manera distinta: una zona de exposición temporal y otra sala de exposición permanente, donde se encuentran los fondos de la galería.
WALID RAAD
Yet More Letters to the Reader
June - October, 2017
La serie de instalaciones de Walid Raad denominadas Letters to the Reader se engloba dentro de su proyecto Scratching on Things I Can Disavow, el cual comprende fotografías, esculturas, instalaciones, performances, etc. que funcionan de manera individual pero comparten una misma línea discursiva. Scratching on Things I Could Disavow, iniciado en 2007, reflexiona sobre la reciente proliferación de nuevas instituciones artísticas en el mundo árabe, así como en el desarrollo de lo que se conoce como arte árabe contemporáneo. Se trata de una aproximación a los sistemas de construcción de la historia, pero realizada de una manera no tanto archivística –como solía hacer The Atlas Group, el anterior proyecto de Raad- sino más imaginativa y poética.
Yet More Letters to the Reader está compuesta por doce paneles que simulan las paredes y suelos de un hipotético museo de arte contemporáneo árabe en el cual las sombras de las obras habrían desaparecido, tal y como el artista ya ha observado que ocurre en el Museum of Modern Arab Art de Beirut. Las paredes que aquí presenta Walid Raad están construidas de tal modo que las sombras no pueden aparecer, puesto que se trata de superficies planas, pero al mismo tiempo se las convierte en protagonistas al hacer que la obra que debería ir colgada en ese museo imaginario desaparezca, y nada más quede presente la sombra que ésta proyectaría. La apropiación de elementos del display expositivo en formato trampantojo, así como la creación de este museo imaginario, manifiestan el interés de Raad por difuminar los límites entre la realidad y la ficción, la creación artística y el material de archivo, lo imaginario y lo histórico.
Walid Raad (Líbano, 1967) es un artista multimedia y profesor en la escuela de Arte Cooper Union de Nueva York, donde vive y trabaja. A lo largo de los últimos años, ha realizado varias exposiciones individuales en el MoMA, Nueva York, 2015, ICA de Boston y el Museo Jumex de la Ciudad de México; Musée d’art contemporain de Nîmes, 2014; Musée du Louvre, París, 2013 y Whitechapel Gallery, Londres, 2010, entre otros. Su trabajo ha estado también presente en la 31ª Bienal de São Paulo, Brasil, 2014; dOCUMENTA (13), Kassel, Alemania , 2012 y la Whitney Biennial, Nueva York, 2000 y 2002. La obra de Walid Raad forma parte de colecciones permanentes de instituciones como el MoMA de Nueva York, el Walker Art Center de Minneapolis, el Guggenheim Museum de Nueva York, el British Museum de Londres, la Tate Modern de Londres, el Centro Georges Pompidou de París, la National Galerie de Berlín o el MACBA de Barcelona.
La instalación Holes of Light reproduce una obra clásica de Nancy Holt que fue expuesta por primera vez en la galería LoGiudice de Nueva York en 1973. La pieza consiste en un espacio arquitectónico construido en el que la alternancia de luces a uno y otro lado de un tabique central con aberturas circulares da lugar a juegos de luces y sombras en movimiento. Holes of Light es un caso particular dentro de la producción de Holt, que en esta obra traslada a un espacio cerrado sus estudios e inquietudes sobre la luz proyectada. Al igual que en el conjunto de su trabajo, en esta instalación Holt trae a dimensiones humanas los sistemas de flujo, movimiento y luz del universo –en el que Holes of Light, a su vez, se inscribe- conectando así el macrocosmos y el microcosmos mediante una relación fractal.
La belleza de las formas que crea la luz a través de los círculos y su carácter plástico aparecen reflejados en las fotografías, hechas por la propia artista, que aparecen en la muestra acompañando a la instalación, además de una serie de dibujos preparatorios.
La exposición también incluye varios Locators: esculturas metálicas que dirigen la mirada del espectador hacia lugares específicos o detalles de la estancia que de otro modo pasarían desapercibidos. Estas piezas fueron uno de los experimentos previos de Nancy Holt que posteriormente, en su desarrollo, condujeron a la ejecución de obras mayores como Holes of Light.
Nancy Holt (EEUU 1938 – 2014) fue una de las figuras más destacadas del Land Art. Ella es la autora de obras tan celebres como los Sun Tunnels del desierto de Utah, aunque su trabajo también incluye otros medios como la fotografía, la instalación y el vídeo. Su trabajo ha sido expuesto en instituciones como The Museum of Modern Art, New York Musee d’Art Modern de la Ville de Paris, Palais des Beaux Arts, Brussels, Kunsthallen Brandts, Centro de Cultura Contemporánea, Barcelona, Tate Modern, Londres, Los Angeles Museum of Contemporary Art, Hirschorn Museum, Washington, Whitney Museum, New York. Su obra tiene cabida en algunas colecciones importantes como the Whitney Museum of American Art, Nueva York, MoMA, Nueva York o el Utah Museum of Fine Arts, Salt Lake City.
Tras cerrar la galería de la Calle Doctor Fourquet de Madrid, la actividad de Louis 21 se centra ahora únicamente en la sala de Palma de Mallorca, concretamente en un local de 300m² en el Polígono Son Castelló, a las afueras de la ciudad.
Katathlónexposición de David Crespo en Galería Cero que puede ser visitada hasta el 11 de junio. Una de las mejores exposiciones vistas en esta Galería hasta la fecha. Intensa y muy bien diseñada y montada la exposición nos muestra el último conjunto de piezas tanto documentales, escultóricas como videoinstalaciones de David Crespo realizadas este último año sobre diversas disciplinas olímpicas versionadas en un terreno postapocalíptico. El escenario escogido para realizar las acciones no puede estar mejor elegido, un descampado y los restos de una nave de polígono industrial de la que ya solo quedan restos de alguna pared en pie y las marcas del suelo de hormigón que tuvo. Estas ruinas son al igual que las ruinas que quedaron de los Juegos Olímpicos de Atenas en 2004 una metáfora de los tiempos que corren muy literal. Después de su paso por París en abril dentro del festival Do Disturb!, y antes de su llegada al pueblo cordobés de El Carpio dentro de las Jornadas de Creación Scarpia XIV el próximo mes de julio, David hace escala en Madrid presentando esta recomendable exposición en Galería Cero. A continuación el fantástico texto realizado por la comisaria Nerea Ubieto con motivo de la exposición.
La
idílica imagen que atesoramos de la Antigua Grecia está ciertamente
alejada de la que asociamos con la Grecia contemporánea. Todos hemos
estudiado sus orígenes y su cultura, base de la civilización occidental,
como una de las cúspides indiscutibles del arte, la filosofía, la
política y el deporte. Su influencia fue capital para el Imperio Romano,
el Renacimiento o el movimiento Neoclásico en el siglo XVIII. Sin
embargo, lo que un día fue referente, en la actualidad provoca rechazo y
desconfianza.
En
los últimos años, nos hemos cansado de escuchar al gobierno proclamar a
los cuatro vientos: no somos Grecia. Desde luego, la equiparación de
España con el país heleno no interesa puesto que supone un vínculo
irremediable con los conceptos que resuenan tras su realidad reciente y,
en gran medida, vigente: rescate, deuda, corrupción, paro, revueltas…
Al final va a resultar que sí somos Grecia. David Crespo considera ésta
relación obvia y sabe que, traer la situación griega a un primer plano,
supone hacernos reflexionar sobre la propia. No olvidemos lo que fuimos y
donde estamos ahora.
El nombre de la exposición, Katathlón, surge de la fusión de dos palabras, ambas derivadas del griego: katastrophe que significa ruina, destrucción -y pentatlon-,
competición atlética que constaba de cinco partes. El primer término
alude, por un lado, a la cuestión que veníamos refiriendo de la crisis
griega y, por otro, al costoso y enrevesado proceso de investigación
llevado a cabo por el artista para realizar este proyecto. No me resisto
a mencionar que una de las opciones expositivas alternativas consistía
en desparramar todas las piezas por el suelo, evidenciando el caos al
que había llegado y poniendo de relieve lo inesperado, factor que
sobrevuela toda la muestra.
El
segundo vocablo contenido en el título, pentatlón, es el que define el
grueso del trabajo. Esta modalidad deportiva era, en la Grecia del culto
al cuerpo, la prueba reina por ejercitar múltiples capacidades como la
velocidad, la fuerza, el equilibrio, la destreza o la resistencia. Los
pentatletas se reputaban superiores a los demás y su entrenamiento en
las cinco disciplinas – estadio (carrera), lucha, salto de longitud,
lanzamiento de jabalina y de disco- estaba incluido en el servicio
militar. La pericia en ejecutarlas determinaba su validez en el campo de
batalla, considerándose a los atletas destacados en esta competición
como los mejores guerreros.
Poco
o nada queda ahora del esplendor que rezumaban aquellos campeonatos de
la Antigüedad. Quizá, la celebración de los Juegos Olímpicos en Grecia
en el 2004, nada más entrar en la Eurozona, fue el último coletazo de
brillantez antes de la hecatombe económica. Las formas de ocio que
proliferan en el momento actual son bien diferentes, en cierta medida
condicionadas por las circunstancias de precariedad. David Crespo,
durante su estancia en Atenas y Tesalónica, se ha parado a analizar los
deportes o modos de recreo más populares enel presente y ha establecido correspondencias con las cinco pruebas originales para crear un nuevo pentatlón.
Las
asociaciones pueden resultar básicas o incluso absurdas, pero responden
a una necesidad de construir un diálogo entre las disciplinas antiguas y
las de nuestro tiempo. De hecho, aquel que sepa manejarse con habilidad
en estas nuevas artes creadas por el artista, será laureado con la que
podría ser la condecoración por excelencia de nuestros días: la de buen
revolucionario. De ahí que todas las prácticas contengan elementos
agitadores, presentes en las piezas. La exposición se materializa en
cinco vídeos, cargados de humor e irracionalidad, en los que se
practican las pruebas; cinco instalaciones, entre lo dramático y lo
irónico, que son el vestigio de las grabaciones; y cinco archivos de
imágenes pertenecientes a cada una de las disciplinas. La primera,
estadio, consiste en una carrera de 192 metros y se relaciona con el
backgammon, uno de los juegos más divulgados en Grecia cuyas partidas se
caracterizan por su larga duración. Crespo ha dispuesto 8 tableros, uno
de ellos explotado con un petardo, en los que la suma de sus casillas
es precisamente 192, estableciendo así un paralelismo entre la pesadez
de ambos ejercicios. La lucha encuentra su aliado en el baloncesto a
través del combate deportivo dentro del partido. En la instalación,
reducida a una cubeta y un balón sobre una peana, la fuerza se concentra
en la simplicidad y el impacto visual. El tenis se asocia con el salto
de longitud al conectar las raquetas con las halteras,
piedras que utilizaban los antiguos atletas para impulsarse. En la
pieza, la estructura que debería guardar pelotas de tenis, esta llena de
cócteles molotov. La esbeltez de la jabalina se equipara con la de la
caña utilizada para pescar, una actividad que también ha proliferado en
las ciudades citadas y que es más bien una excusa para reunirse. En la
sala encontramos una caña incrustada en el parabrisas de un coche
teledirigido de policía, símbolo indiscutible de las revueltas. El mando
del artefacto está a disposición del público para que puedan estamparlo
contra la pared hasta que, desgastado, se quede sin pilas. Por último,
el lanzamiento de disco se vincula a la bicicleta por la circularidad de
sus componentes fundamentales. La escultura consiste en una rueda y dos
lámparas, una que ilumina y otra rota llena de sisa, droga conocida
como “mata pobres”, que evidencia la desesperación en la que está sumida
el país.
En
los vídeos, los protagonistas van ataviados con vestimentas que aluden a
diferentes grupos revolucionarios como el Pink Block o el Black Block,
enfatizando el perfil alborotador de las acciones, que por otro lado
rozan lo cómico. Siguiendo la línea de sus últimos trabajos, David
Crespo utiliza el deporte como herramienta y excusa para abordar
problemáticas sociales desde una perspectiva colateral. Las formas de
entrenamiento y los pasatiempos que desarrolla una colectividad tienen
que ver con las necesidades y los medios de los que disponen en cada
momento. Las condiciones pueden ser buenas en un periodo determinado,
pero eso no garantiza que vaya a ser siempre así, véase el caso de
Grecia: poco a poco las malas gestiones se acumulan, las coincidencias
se juntan, el clima se turbia, los cambios no favorecen y…¡cataplúm!
Todo se desmorona. Nerea Ubieto
La asombrosa idea de ofrecer a la vista pública un cuerpo
desnudo fue griega. Que una sociedad vestida exhiba a sus dioses, héroes
y atletas desnudos en santuarios, ágoras o necrópolis es algo inusual,
insólito y extraordinario. Que además invente un desnudo irreal e
imposible, con una fuerte apariencia de veracidad, del que deriva miles
de años después nuestra forma de representar, de entender y de mirar el
cuerpo humano, es una hazaña.
Lugar: Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid
Fecha: Hasta el 26 de julio de 2015.
Hora: Martes a sábado de 11.00 a 19.00 h. Domingos y festivos de 11.00 a 15.00 h. Lunes cerrado. Acesso gratuito.
Visitas guiadas gratuitas: Los pases tendrán lugar
los sábados y domingos en dos sesiones, una a las 11:00 y otra a las
12:30 h., con una duración de una hora y con un máximo de veinticinco
participantes cada una. Las personas interesadas pueden hacer su reserva
a través del teléfono 91.879.66.66
El cuerpo de gimnasio
Un bello cuerpo masculino en la percepción contemporánea es el de un
joven de hombros anchos, pecho desarrollado y abdominales marcados. Este
cuerpo atlético, musculado, modelado con sistemas de ejercicio y
perfeccionamiento físico, es el espejo en el que se miran muchos jóvenes
y que da lugar a nuestra cultura de gimnasio. El resultado es un cuerpo
moderno, deudor e inseparable de la visión del cuerpo antiguo. La invención. El desnudo
Nuestra forma de mirar tiene su origen en la Grecia antigua. Allí se
ideó un desnudo para ser visto en público: un bello cuerpo masculino
que, siendo una construcción intelectual, seduce nuestra mirada por su
alto grado de veracidad naturalista.
La belleza que inventan los griegos es una imagen artificial e
intelectual, una versión de un cuerpo de varón anómalo porque no es lo
común, extraño porque es imposible y noble porque representa a criaturas
excelentes, virtuosas y, hasta cierto punto, inmortales.
La imagen del cuerpo que inventaron los griegos se concibió
paradójicamente como un vestido. Sólo los hombres se desnudan, sólo lo
hacen los griegos y sólo aquellos que tienen cuerpos ejercitados a
diario en la palestra, es decir, los hombres libres que poseen tiempo
para el ocio. Dioses, atletas y héroes
No hay una gran diferencia entre la naturaleza y el aspecto físico de
los seres divinos y de los hombres. Se distinguen los dioses por ser
inmortales, por su enorme fuerza y altura y por su incorruptible e
imperecedera belleza. Pero comparten con los hombres defectos y
pasiones, como amores prohibidos, odios y celos.
La perfección física y la excelencia moral pertenecen, más que a
ningún otro, al héroe. Hombre mortal que alcanza la inmortalidad a
través de la gloria, de la alabanza de poetas y artistas y perdura
durante siglos en la memoria de los vivos.
El héroe, el varón excelente, combina juventud y belleza incluso
después de la muerte. Morir joven y bello, caer en combate en las
primeras filas luchando por la patria, es una hermosa forma de encontrar
la muerte.
Aunque el desnudo no es ni mucho menos un hecho cotidiano en el mundo
griego, sí era posible ver cuerpos desnudos en sus ciudades. El atleta
griego practicaba ejercicio desnudo (gymnós) en espacios
reservados para ello: los gimnasios. Los cuerpos de los atletas son
vigorosos, duros y articulados, bellos como estatuas y pertenecen a
hombres íntegros, valientes, resistentes, que se afanan indeciblemente,
con privaciones y sufrimientos, por conquistar la victoria. El desnudo femenino
El primer desnudo público de un cuerpo de mujer se debe al escultor
Praxíteles ya en el siglo IV a.C., varios siglos después que el de
varón, y representa a Afrodita. La diosa se acaba de lavar o va a
hacerlo cuando es sorprendida y se cubre con las manos. El espectador se
convierte en voyeur. El desnudo femenino, que es más bien un
desvestido circunstancial, nos lleva al mundo de lo humano y al deseo
erótico y esto, también en cierto sentido, ha pasado a formar parte de
nuestra memoria visual. La fealdad, la burla y la caricatura
La fealdad es la ausencia de lo bello, su contrario, tanto étnico
como social. En Grecia lo feo se expresa como antítesis de lo bello,
tanto en lo estético como en lo ético. Si el cuerpo bello heroíza, la
fealdad muestra al antihéroe. Provocan espanto y risa. Son el
contramodelo del hombre ciudadano, son esclavos, bárbaros, viejos o
deformes. El desnudo en las Academias
Las estatuas clásicas se estudian, copian y dibujan en los siglos
XVIII y XIX en los talleres de los artistas y en las Academias. En el
ámbito académico el ideal de belleza es el de la escultura clásica o el
del modelo que adopta una postura adecuada, similar al tipo escultórico.
Primero en las Academias y después en las escuelas y facultades de
Bellas Artes se enseñaba a los alumnos, como parte de la formación
artística, el “dibujo del antiguo y del natural”.