"CarlsWerk" Óleo sobre lienzo / Oil on canvas. 100x100 cm.
"Gatos Flacos" Óleo sobre tabla. 20 x 20 cm.
"No Balance" Óleo sobre tabla. 25 x 25 cm. 2015.
"QPS" Óleo sobre papel. 40 x 50 cm.
"Township Rebellion" Oil on wood. 54 x 90 cm. 2016.
"Sebas Velasco (Burgos, 1988) camina por la periferia de las ciudades y por esos bordes en los que la naturaleza lucha salvaje contra el cemento en busca de una nueva conquista, se deja envolver por las tinieblas y los sugerentes misterios de la noche y asume el desafío de convertir a la pintura en un personaje más de ese teatro que es el mundo "
Homenaje a Juan el gitano y a su coche La familia Conchado conserva intacto en una gran urna acristalada el Mercedes de su difunto Posiblemente no sepas quién es Juan Conchado, más conocido como Juan ‘el Gitano’ en los aledaños de Ferrol, pero este patriarca de un clan gitano falleció hace 11 años y la familia a conservado su Mercedes W201 blanco dentro de una urna de cristal en la entrada de su casa. En 2004, a los 52 años de edad, Juan ‘el Gitano’ fue sacudido por un infarto que le costó la vida. El trayecto hasta el hospital lo realizó a bordo de su Mercedes-Benz W201 de color blanco y la familia ha conservado el vehículo dentro de una urna de cristal desde entonces, como señal de representación del patriarca fallecido. Los Conchado son el clan gitano más famoso de Ferrol y hoy, ante la ausencia de Juan ‘el Gitano’, su hija representa el papel de matriarca de la familia. Generación tras generación, los Conchado pasan ante la urna de cristal que contiene el Mercedes blanco para rendir homenaje al patriarca.
Según lo define Jorge López, "El
Clot es un barrio marginado dentro de otro barrio marginado". Se refiere a
El Cabanyal, un antiguo pueblo de pescadores que forma parte del núcleo urbano
de Valencia desde 1897. En 1998 apareció un proyecto urbanístico que preveía su
demolición, con el objetivo de prolongar la Avenida Blasco Ibáñez,
"destruyendo la trama urbana de este conjunto declarado Bien de Interés
Cultural, y con ella un modo de vida, de relaciones sociales y humanas". Y
en ellas centra este fotógrafo su trabajo.
Sumando
todas las viviendas condenadas al derribo llegamos a las 1651, entre las que se
encuentran las 168 del Clot. "Se trata de un agujero en superficie, una
mole imponente de cara al mar y visible desde cualquier punto del barrio. Pese
a ello, sus pobladores son invisibles". ¿Y cómo son ellos? "Se trata
de familias gitanas en su mayoría, muy pobres, chatarreros, vendedores del
rastro. Y todos con un fuerte arraigo a El Cabanyal y al Clot. Muchos de ellos
nacieron en el laberinto de chabolas que circundaba el bloque de Los
Portuarios, construido en 1957 para los trabajadores del puerto y último
vestigio del viejo poblado. En los 90 se tumbaron las casas y solo quedó el
edificio".
El
proyecto sobre el Clot (que significa hoyo o agujero) lo arrancó Jorge López
hace dos años y lo ha venido desarrollando de forma intermitente desde
entonces. "Saco fotos pero ya estoy centrado en la edición de un
fotolibro, que espero lanzar en 2016". Y la atracción por esta mole de
hormigón y sus gentes, ¿de dónde surgió? "Aunque soy de Valencia no
conocía la zona ni la problemática de El Cabanyal previamente. Un día pasé por
allí con una amiga, vecina del barrio. Descubrí el bloque, exento, como una
gran fortaleza frente al mar. Me fascinó, y al día siguiente estaba allí con la
cámara. Ha sido un proceso difícil en algunos momentos, pero también me ha dado
muchas satisfacciones". Como queda plasmado en su excelente trabajo.
Hay mucha gente que sueña con que su coche sea el elegido para programas como MTV Tuning u Overhaulin. Pero lo que nadie imagina es que una noche puedas dejar tu coche aparcado en la calle y que al día siguiente aparezca tuneado, y no por Chip Foose, precisamente. Max Siedentopfes un artista nacido en Windhoek, Namibia, y que a lo largo de los años ha vivido en Berlin, Los Ángeles o Amsterdam, lugar en el que reside actualmente y donde ha llevado a cabo su trabajoSlapdash Supercars.
Max Siedentopf se vale de los coches que por la noche descansan aparcados fuera de la casa de sus dueños, sin imaginar lo que les va a pasar. Este trabajo, que podemos considerar como acto vandálico o un troleo simpático, consiste en tunear los coches con trozos de cartón que simulan paragolpes, faldones, alerones, tomas de aire… y fotografiarlos en la noche para inmortalizar esta instalación artística que perdurará hasta que los propietarios de los coches bajen a la calle. Las piezas se pegan con cinta de carrocero, por lo que la broma es inofensiva.
Max no conoce a los dueños de ninguno de los coches que tunea y acostumbra a trabajar de noche, con rapidez para no ser visto. Para este joven artista la personalidad es algo que se está perdiendo en cosas ordinarias como los coches, por lo que utiliza los vehículos ajenos como extraña forma de autoexpresión, pensando que le haría un favor a la gente haciéndoles un superdeportivo a medida, según sus propias palabras.
Sinopsis: Jason es un joven de 18 años que forma parte del clan Dorkel, una familia yeniche del norte de Francia de tradición nómada. Mientras se ultiman los preparativos para su bautizo, su hermanastro Fred regresa a casa tras haber pasado los últimos 15 años encerrado en la cárcel. Después de reunirse con su otro hermano, Mickaël, un hombre tremendamente violento e impulsivo, los tres miembros de esta comunidad se lanzarán a la carretera para protagonizar el asalto a un cargamento de cobre. El director francés Jean-Charles Hue (La BM du Seigneur), que lleva desde 2003 siguiendo con su cámara las aventuras reales del clan Dorkel, se lanza a contar la historia de esta familia yeniche a través de una mezcla entre el documental y el drama con tintes de road movie. A través de los ojos de auténticos miembros de esta comunidad, Clan salvaje relata una historia de decisiones vitales, de elegir entre una vida cristiana o, por el contrario, seguir un camino de delincuencia. Con la idea de dotar a Clan salvaje del mayor realismo posible, Hue ha utilizado a auténticos miembros de la comunidad yeniche, por lo que ha tenido que lidiar con un elenco de actores inexpertos, además de con el carácter propio de esta tribu nómada. De este modo, Fréderic Dorkel, Jason François y Michael Dauber conforman, con su propia personalidad y lenguaje característico, el trío protagonista de la cinta.
No he estado nunca. Pero, al Norte de París, la región de Picardía
parece un páramo abonado para el florecimiento de la white trash. Así lo
describe el joven Édouard Louis en su reciente novela autobiográfica 'Para
acabar con Eddy Bellegueule' (Salamandra), y Jean-Charles Hue no duda en
comparar al colectivo gitano que retrata en este, su segundo largo (tras 'La BM
du seigneur', 2010), con los rednecks americanos. Sólo que los viajes de Louis
y Hue son diametralmente opuestos. Mientras el incipiente novelista rechaza sus
raíces para fabricarse una nueva vida, gay y burguesa, en la capital, Hue huye
de París, y del sistema que representa, para encontrarse con sus insospechados
orígenes, un mundo en peligro de extinción.
El film narra la larga noche de iniciación entre el bien y el mal de un
chaval, la víspera de su bautizo, cuando su hermano mayor acaba de salir de la
cárcel, donde ha cumplido una larga condena por matar a un policía. Y claro,
las cosas no pueden ir bien. Se tuercen. Entre road movie de aventuras, polar y
western contemporáneo, 'Clan salvaje' bebe tanto de Peckinpah como de Sautet, y
también recuerda a los primeros films de Bruno Dumont, aunque en versión menos
mística. El profundo sentimiento de pertenencia del director a la comunidad que
retrata, y el hecho de que los miembros de esta acepten representar una
ficción, aunque sea interpretándose más o menos a sí mismos, subraya la
complicidad, mutua, como el terreno de entendimiento sobre el que se edifica este
film, poderoso y atípico, que tanto se aleja del paternalismo disfrazado de
etnografía con el que tan a menudo nos muestran, en conveniente visita guiada,
esos lugares donde viven marginados, nómadas o sedentarios.
Crítica para Fotogramas realizada por Philipp Engel
“Boas Noites” records nightlife in rural villages of Galicia, treating each subject as part of a community and revealing through portraiture all kinds of social and psychological connections. Gestures, attitudes and expressions are directly drawn from what each subject choose to show or hide, without any mediation or conditioning on the artist’s side. Thus, this is a youth devoid of any idealization. Selected archetypes are gathered here in search of a general impression of a space in time.
“Boas Noites” es una colección de retratos tomados en locales de ocio nocturno del ámbito rural gallego. Este proyecto, nacido como una continuación profesional y vital de la serie Good Night London, pretende documentar la realidad de estos espacios acompañando los retratos de sus pobladores con imágenes de la naturaleza que los rodea.
Frente al objetivo, las posturas y expresiones de los modelos derivan directamente de aquello que ellos mismos deciden mostrar u omitir, sin que exista mediación ni condicionamiento. Así, cada retrato muestra una doble realidad, compuesta en parte por la fabricación del retratado y en parte por la involuntariedad de los infinitos mensajes contenidos en su apariencia, sus gestos, y sus actitudes.
“Boas Noites” muestra a cada uno de sus retratados como parte de una comunidad, e intercala, a modo de cesura, imágenes de elementos naturales tomadas a pocos metros de las discotecas.