Exposición de fan art dentro de "Woman to Woman" Galeria Cero (Madrid) Mayo 2015.
Me planteo mi trabajo actual como un proyecto abierto, que crece paralelo a una actividad creativa cotidiana y se fundamenta en la experiencia vivencial. incluyendo los deseos, ilusiones y fantasías. Las redes sociales nos permiten crear un personaje, no necesariamente a imagen y semejanza nuestra, pero que se transmite abiertamente y en conjunto al telegrama tácito: "quiero ser...". Reproduzco en imágenes esta necesidad de aparentar para ser, o de ser en apariencias. Me interesa particularmente la mediatización de la vida privada como una costumbre cada vez más arraigada. En esta dicotomía público/íntimo encontramos que las dos esferas se solapan, cambiando incluso de sentido, confundiéndose entre sí. La introspección parece haber quedado debilitada, dando lugar a una nueva forma de definirnos. La intimidad es importante como parte de lo que somos, pero hay que mostrarla para confirmar que existimos. Utilizando mi persona como protagonista presento otro caso “real” de necesidad de audiencia.
Relaciono este fenómeno con el culto a las celebridades y a la fama, y busco adelantarme a mi propio mito, escribiendo una autobiografía en imágenes. Juego con la idea de crear un personaje, tal como creo que lo hacemos en la vida misma, (quizás exagerándolo un poco), y me valgo de internet como herramienta principal para alimentarlo y difundirlo. Me interesa mucho lo aspiracional de la fama. E incluso de la idea de artista actual. La realidad y la ficción son para mí una sola cosa, desde el momento en que todo lo creado, por más fantásioso que sea, existe. Hacer realidad los sueños es entonces una obligación que me autoimpongo.
I consider my current
work as an open project, which grows parallel to an everyday creative
activity and is based on lived experience.
I like to study the intimate relationships between couples,
friends, and family. These microcosoms that function independently and
separately from each other, and consequently are seen differently from
how they function. Moreover, I am interested in how our own
personalities are molded based on these relationships, and how different
facets of our personality develop in response to the company we keep.
I am also very interested in our
idea of identity and our obsessions, especially in the midst of the
ongoing technological/information revolution, where new platforms for
communication have been created. How the advent of social networking has
allowed us to reinvent ourselves. How we can create a character, not
necessarily based on our image, but based on our idea of how we want
ourselves to appear.
Another
phenomenon I am drawn to is the "media-tization" of ourselves, and how
this custom is becoming more and more ingrained in our culture. How the
line separating our public and private lives is becoming less and less
evident, and how at times these two aspects of our lives have started to
overlap; consequently negating our need for introspection, redefining
our identity yet again.
Intimacy is an important part of who we are, but nowadays, we apparently must show it to confirm we exist.
From this standpoint, I cast
myself as the protagonist and present another "real" case of need for
hearing. In the same manner, and with a twist of irony, I place myself
into this world of celebrity and fame, searching for my own myth.
Through my images, I write my autobiography, playing with stereotypes,
symbolism, glamour and anti-glamour.
Carlos es un vendedor ambulante de Talavera de la Reina y ha conseguido meterse al público en el bolsillo tras su primera aparición en ‘Masterchef’. Ha tratado de seducir a Samantha enseñándole sus abdominales de acero (y creemos que lo ha conseguido a juzgar por la cara de la directora de catering). http://amenzing.com/025205/carlos-el-vendedor-ambulante-de-masterchef-con-abdominales-de-acero/
"Ocurrió lo previsto, lo televisivamente correcto y, seguramente, lo más justo. Carlos, el vendedor ambulante de Toledo, ganó ayerMasterchef. El concursante más simpático y más mazado de la tercera edición venció con las armas que había mostrado desde el primer día: riesgo, creatividad y capacidad de aprendizaje. Además, su historia era demasiado bonita para no encumbrarla: ¿quién puede resistirse a un chaval brutote de 24 años, crecido entre embutidos, que termina haciendo crujientes, esferificaciones y merluzas a baja temperatura con perretxikos y ajo negro?
En segundo lugar quedó Sally, la auxiliar de óptica paraguaya residente en Ciudad Real, a quien de nada sirvieron su dominio de la técnica culinaria, sus siempre oportunas lágrimas y su inteligente explotación de la figura de madre coraje. También tenía una historia bonita, pero el programa prefirió el ascenso social del joven cani al melodrama de la inmigrante suramericana."
Katathlónexposición de David Crespo en Galería Cero que puede ser visitada hasta el 11 de junio. Una de las mejores exposiciones vistas en esta Galería hasta la fecha. Intensa y muy bien diseñada y montada la exposición nos muestra el último conjunto de piezas tanto documentales, escultóricas como videoinstalaciones de David Crespo realizadas este último año sobre diversas disciplinas olímpicas versionadas en un terreno postapocalíptico. El escenario escogido para realizar las acciones no puede estar mejor elegido, un descampado y los restos de una nave de polígono industrial de la que ya solo quedan restos de alguna pared en pie y las marcas del suelo de hormigón que tuvo. Estas ruinas son al igual que las ruinas que quedaron de los Juegos Olímpicos de Atenas en 2004 una metáfora de los tiempos que corren muy literal. Después de su paso por París en abril dentro del festival Do Disturb!, y antes de su llegada al pueblo cordobés de El Carpio dentro de las Jornadas de Creación Scarpia XIV el próximo mes de julio, David hace escala en Madrid presentando esta recomendable exposición en Galería Cero. A continuación el fantástico texto realizado por la comisaria Nerea Ubieto con motivo de la exposición.
La
idílica imagen que atesoramos de la Antigua Grecia está ciertamente
alejada de la que asociamos con la Grecia contemporánea. Todos hemos
estudiado sus orígenes y su cultura, base de la civilización occidental,
como una de las cúspides indiscutibles del arte, la filosofía, la
política y el deporte. Su influencia fue capital para el Imperio Romano,
el Renacimiento o el movimiento Neoclásico en el siglo XVIII. Sin
embargo, lo que un día fue referente, en la actualidad provoca rechazo y
desconfianza.
En
los últimos años, nos hemos cansado de escuchar al gobierno proclamar a
los cuatro vientos: no somos Grecia. Desde luego, la equiparación de
España con el país heleno no interesa puesto que supone un vínculo
irremediable con los conceptos que resuenan tras su realidad reciente y,
en gran medida, vigente: rescate, deuda, corrupción, paro, revueltas…
Al final va a resultar que sí somos Grecia. David Crespo considera ésta
relación obvia y sabe que, traer la situación griega a un primer plano,
supone hacernos reflexionar sobre la propia. No olvidemos lo que fuimos y
donde estamos ahora.
El nombre de la exposición, Katathlón, surge de la fusión de dos palabras, ambas derivadas del griego: katastrophe que significa ruina, destrucción -y pentatlon-,
competición atlética que constaba de cinco partes. El primer término
alude, por un lado, a la cuestión que veníamos refiriendo de la crisis
griega y, por otro, al costoso y enrevesado proceso de investigación
llevado a cabo por el artista para realizar este proyecto. No me resisto
a mencionar que una de las opciones expositivas alternativas consistía
en desparramar todas las piezas por el suelo, evidenciando el caos al
que había llegado y poniendo de relieve lo inesperado, factor que
sobrevuela toda la muestra.
El
segundo vocablo contenido en el título, pentatlón, es el que define el
grueso del trabajo. Esta modalidad deportiva era, en la Grecia del culto
al cuerpo, la prueba reina por ejercitar múltiples capacidades como la
velocidad, la fuerza, el equilibrio, la destreza o la resistencia. Los
pentatletas se reputaban superiores a los demás y su entrenamiento en
las cinco disciplinas – estadio (carrera), lucha, salto de longitud,
lanzamiento de jabalina y de disco- estaba incluido en el servicio
militar. La pericia en ejecutarlas determinaba su validez en el campo de
batalla, considerándose a los atletas destacados en esta competición
como los mejores guerreros.
Poco
o nada queda ahora del esplendor que rezumaban aquellos campeonatos de
la Antigüedad. Quizá, la celebración de los Juegos Olímpicos en Grecia
en el 2004, nada más entrar en la Eurozona, fue el último coletazo de
brillantez antes de la hecatombe económica. Las formas de ocio que
proliferan en el momento actual son bien diferentes, en cierta medida
condicionadas por las circunstancias de precariedad. David Crespo,
durante su estancia en Atenas y Tesalónica, se ha parado a analizar los
deportes o modos de recreo más populares enel presente y ha establecido correspondencias con las cinco pruebas originales para crear un nuevo pentatlón.
Las
asociaciones pueden resultar básicas o incluso absurdas, pero responden
a una necesidad de construir un diálogo entre las disciplinas antiguas y
las de nuestro tiempo. De hecho, aquel que sepa manejarse con habilidad
en estas nuevas artes creadas por el artista, será laureado con la que
podría ser la condecoración por excelencia de nuestros días: la de buen
revolucionario. De ahí que todas las prácticas contengan elementos
agitadores, presentes en las piezas. La exposición se materializa en
cinco vídeos, cargados de humor e irracionalidad, en los que se
practican las pruebas; cinco instalaciones, entre lo dramático y lo
irónico, que son el vestigio de las grabaciones; y cinco archivos de
imágenes pertenecientes a cada una de las disciplinas. La primera,
estadio, consiste en una carrera de 192 metros y se relaciona con el
backgammon, uno de los juegos más divulgados en Grecia cuyas partidas se
caracterizan por su larga duración. Crespo ha dispuesto 8 tableros, uno
de ellos explotado con un petardo, en los que la suma de sus casillas
es precisamente 192, estableciendo así un paralelismo entre la pesadez
de ambos ejercicios. La lucha encuentra su aliado en el baloncesto a
través del combate deportivo dentro del partido. En la instalación,
reducida a una cubeta y un balón sobre una peana, la fuerza se concentra
en la simplicidad y el impacto visual. El tenis se asocia con el salto
de longitud al conectar las raquetas con las halteras,
piedras que utilizaban los antiguos atletas para impulsarse. En la
pieza, la estructura que debería guardar pelotas de tenis, esta llena de
cócteles molotov. La esbeltez de la jabalina se equipara con la de la
caña utilizada para pescar, una actividad que también ha proliferado en
las ciudades citadas y que es más bien una excusa para reunirse. En la
sala encontramos una caña incrustada en el parabrisas de un coche
teledirigido de policía, símbolo indiscutible de las revueltas. El mando
del artefacto está a disposición del público para que puedan estamparlo
contra la pared hasta que, desgastado, se quede sin pilas. Por último,
el lanzamiento de disco se vincula a la bicicleta por la circularidad de
sus componentes fundamentales. La escultura consiste en una rueda y dos
lámparas, una que ilumina y otra rota llena de sisa, droga conocida
como “mata pobres”, que evidencia la desesperación en la que está sumida
el país.
En
los vídeos, los protagonistas van ataviados con vestimentas que aluden a
diferentes grupos revolucionarios como el Pink Block o el Black Block,
enfatizando el perfil alborotador de las acciones, que por otro lado
rozan lo cómico. Siguiendo la línea de sus últimos trabajos, David
Crespo utiliza el deporte como herramienta y excusa para abordar
problemáticas sociales desde una perspectiva colateral. Las formas de
entrenamiento y los pasatiempos que desarrolla una colectividad tienen
que ver con las necesidades y los medios de los que disponen en cada
momento. Las condiciones pueden ser buenas en un periodo determinado,
pero eso no garantiza que vaya a ser siempre así, véase el caso de
Grecia: poco a poco las malas gestiones se acumulan, las coincidencias
se juntan, el clima se turbia, los cambios no favorecen y…¡cataplúm!
Todo se desmorona. Nerea Ubieto
La asombrosa idea de ofrecer a la vista pública un cuerpo
desnudo fue griega. Que una sociedad vestida exhiba a sus dioses, héroes
y atletas desnudos en santuarios, ágoras o necrópolis es algo inusual,
insólito y extraordinario. Que además invente un desnudo irreal e
imposible, con una fuerte apariencia de veracidad, del que deriva miles
de años después nuestra forma de representar, de entender y de mirar el
cuerpo humano, es una hazaña.
Lugar: Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid
Fecha: Hasta el 26 de julio de 2015.
Hora: Martes a sábado de 11.00 a 19.00 h. Domingos y festivos de 11.00 a 15.00 h. Lunes cerrado. Acesso gratuito.
Visitas guiadas gratuitas: Los pases tendrán lugar
los sábados y domingos en dos sesiones, una a las 11:00 y otra a las
12:30 h., con una duración de una hora y con un máximo de veinticinco
participantes cada una. Las personas interesadas pueden hacer su reserva
a través del teléfono 91.879.66.66
El cuerpo de gimnasio
Un bello cuerpo masculino en la percepción contemporánea es el de un
joven de hombros anchos, pecho desarrollado y abdominales marcados. Este
cuerpo atlético, musculado, modelado con sistemas de ejercicio y
perfeccionamiento físico, es el espejo en el que se miran muchos jóvenes
y que da lugar a nuestra cultura de gimnasio. El resultado es un cuerpo
moderno, deudor e inseparable de la visión del cuerpo antiguo. La invención. El desnudo
Nuestra forma de mirar tiene su origen en la Grecia antigua. Allí se
ideó un desnudo para ser visto en público: un bello cuerpo masculino
que, siendo una construcción intelectual, seduce nuestra mirada por su
alto grado de veracidad naturalista.
La belleza que inventan los griegos es una imagen artificial e
intelectual, una versión de un cuerpo de varón anómalo porque no es lo
común, extraño porque es imposible y noble porque representa a criaturas
excelentes, virtuosas y, hasta cierto punto, inmortales.
La imagen del cuerpo que inventaron los griegos se concibió
paradójicamente como un vestido. Sólo los hombres se desnudan, sólo lo
hacen los griegos y sólo aquellos que tienen cuerpos ejercitados a
diario en la palestra, es decir, los hombres libres que poseen tiempo
para el ocio. Dioses, atletas y héroes
No hay una gran diferencia entre la naturaleza y el aspecto físico de
los seres divinos y de los hombres. Se distinguen los dioses por ser
inmortales, por su enorme fuerza y altura y por su incorruptible e
imperecedera belleza. Pero comparten con los hombres defectos y
pasiones, como amores prohibidos, odios y celos.
La perfección física y la excelencia moral pertenecen, más que a
ningún otro, al héroe. Hombre mortal que alcanza la inmortalidad a
través de la gloria, de la alabanza de poetas y artistas y perdura
durante siglos en la memoria de los vivos.
El héroe, el varón excelente, combina juventud y belleza incluso
después de la muerte. Morir joven y bello, caer en combate en las
primeras filas luchando por la patria, es una hermosa forma de encontrar
la muerte.
Aunque el desnudo no es ni mucho menos un hecho cotidiano en el mundo
griego, sí era posible ver cuerpos desnudos en sus ciudades. El atleta
griego practicaba ejercicio desnudo (gymnós) en espacios
reservados para ello: los gimnasios. Los cuerpos de los atletas son
vigorosos, duros y articulados, bellos como estatuas y pertenecen a
hombres íntegros, valientes, resistentes, que se afanan indeciblemente,
con privaciones y sufrimientos, por conquistar la victoria. El desnudo femenino
El primer desnudo público de un cuerpo de mujer se debe al escultor
Praxíteles ya en el siglo IV a.C., varios siglos después que el de
varón, y representa a Afrodita. La diosa se acaba de lavar o va a
hacerlo cuando es sorprendida y se cubre con las manos. El espectador se
convierte en voyeur. El desnudo femenino, que es más bien un
desvestido circunstancial, nos lleva al mundo de lo humano y al deseo
erótico y esto, también en cierto sentido, ha pasado a formar parte de
nuestra memoria visual. La fealdad, la burla y la caricatura
La fealdad es la ausencia de lo bello, su contrario, tanto étnico
como social. En Grecia lo feo se expresa como antítesis de lo bello,
tanto en lo estético como en lo ético. Si el cuerpo bello heroíza, la
fealdad muestra al antihéroe. Provocan espanto y risa. Son el
contramodelo del hombre ciudadano, son esclavos, bárbaros, viejos o
deformes. El desnudo en las Academias
Las estatuas clásicas se estudian, copian y dibujan en los siglos
XVIII y XIX en los talleres de los artistas y en las Academias. En el
ámbito académico el ideal de belleza es el de la escultura clásica o el
del modelo que adopta una postura adecuada, similar al tipo escultórico.
Primero en las Academias y después en las escuelas y facultades de
Bellas Artes se enseñaba a los alumnos, como parte de la formación
artística, el “dibujo del antiguo y del natural”.
Exposición de Nacho Canut
"Exteriores de Naves Espaciales Abandonadas"
05.03.15 – 29.05.15 http://www.canoestudio.com/espacio-sin-titulo/
Nacho Canut está dotado de una incisiva mirada capaz de convertir en
objeto de culto todo lo que toca. Su bagaje e influencias van del punk
londinense, a la chanson française, pasando por el trash y la
socarronería de La Codorniz o el cine de Berlanga. Sus imágenes muestran
su fina ironía e ilustran un ejercicio de documentación social mordaz y
plagado de segundas lecturas. Su primera exposición individual en la
capital madrileña supone un estudio sobre la imaginería de las
estaciones de servicio. La gasolinera como no-lugar que el propio acto
de mirar del fotógrafo transforma en obra plástica mitificada.
¿Por qué gasolineras? ¿siempre las entendió como objeto artístico?
Tanto como objeto artístico, no... Pero desde pequeño siempre me han
encantado estéticamente, sobre todo las francesas y las norteamericanas.
En España eran todas iguales, pero fuera eran súper coloristas y con
banderitas y anuncios de todo tipo de cosas, muchos logos, tienda, etc. Las percibe como naves espaciales, ¿se imagina también un destino, una historia particular de la nave y sus tripulantes?
Son naves espaciales que no están construidas para volver a su planeta
de destino, por eso están abandonadas. Asi se fuerza a los tripulantes a
mezclarse con la población de la Tierra. Llegaron hace más de 6.000
años y los extraterrestres que viajaban en ellas fueron los que, al
cruzarse con los Australophitecus provocaron el salto al Sapiens. ¿Qué relación tiene la música con la imagen? ¿Piensa en algún tipo de escalas cuando compone sus fotografías?
Bueno, yo suelo relacionar las fotos que hago con música tecno minimalista, tipo la que edita el sello alemán Kompakt. De hecho, con las fotos de esta exposición se regala un CD con música para acompañar las imágenes. A pesar de ser una de las figuras más reconocidas de la música
de las últimas décadas, siempre ha sido el suyo un protagonismo
compartido, coral, ¿la primera individual en Madrid (antes tuvo una
colectiva en la capital y una individual en Bilbao) qué sentimientos
produce? ¿vértigo, liberación, autorreivindicación?
Como decía la canción que escribí junto a Carlos Berlanga para Alaska y los Pegamoides: Vértigo.
No sé si me gusta tanto protagonismo. Estoy muy mal acostumbrado a que
lo que hago lo explique muy bien una persona tan inteligente y sensata
como mi compañera de grupo, Alaska. De todos los campos artísticos en los que trabaja, ¿hay alguno que sienta más suyo o todo está conectado?
Pues creo que el terreno de la música pop es en el que mejor me desenvuelvo y en el que mas fácil me es trabajar. También es el que más me divierte.
¿Qué es lo que más le interesa de la arquitectura de las gasolineras?
Pues realmente es algo visceral. Paso mucho tiempo viajando por
autopistas y, cuando aparece a lo lejos una gasolinera con esos colores
tan bonitos y todo tan reluciente y perfecto, me llevo una alegría. Es
como un oasis donde se puede comprar comida, bebida, música, lectura, chominadas varias, ir al a servicio, etc. ¿Qué arquitectura le resulta más interesante?
Los años 50 me parecen una década optimista y estilísticamente
interesantísima en todos los campos, pero en arquitectura especialmente
me encanta, sobre todo, la arquitectura californiana de esa época. ¿A qué diseñadores o arquitectos admira más?
Entre los norteamericanos, por supuesto, Richard Neutra y, de los
españoles, Miguel Fisac. Últimamente he visitado el museo de Victor
Vasarely en Aix-en-Provence, al que he redescubierto y me encanta cómo
llevó sus diseños a todos los campos de la vida cotidiana. ¿Cree que las nuevas tecnologías nos han hecho a todos un poco artistas?
No creo que te hagan artista pero si te ayudan a poder hacer cosas que
no harías sin esas tecnologías. Yo no creo que siguiera haciendo música
si no hubiera ordenadores y, desde luego, es gracias a la fotografía
digital que yo hago fotos...