"Mil noches, una boda" dirigida por Marie Amachoukeli-Barsacq, Claire Burger, Samuel Theis. Francia, 2014. 95 min. Dirigida por tres directores franceses, 'Party Girl' nos cuenta la
historia de Angélique que es una retirada del cabaret alegre, fiestera y
que tiene muchas amigas. Pero un día, decide casarse con un cliente y
amigo suyo que le propone cambiar de vida, a lo que ella acepta y se
convierte en una ama de casa. Todo parece ir bien pero no siempre todo
es lo que aparenta. Angélique Litzenburger debuta así como protagonista
en esta película francesa de Marie Amachoukeli-Barsacq, Claire Burger y
Samuel Theis.
Sinopsis:La película nos cuenta la historia de
Angélique, una mujer de 60 años a la que le sigue gustando la fiesta y
divertirse con los hombres. Por la noche, para ganarse la vida, les
invita a beber en un cabaret cercano a la frontera entre Francia y
Alemania. Pero un día, un antiguo cliente llamado Michel le pide la
mano con lo que su sueño de niña por fin se ve realizado. Este
matrimonio es la oportunidad que esperaba Angélique para por fin cambiar
de vida. http://www.filmaffinity.com/es/film918148.html
Somos muchos los que apreciamos las
historias de perdedores, de aquellos que no han tenido suerte en la
vida, que no se caracterizan por su belleza ni por haber sido los más
populares del instituto, que se beben hasta el agua de los charcos,
rompen vasos contra el suelo y fuman como carreteros, que dicen tacos,
que no tienen los dientes blancos, que se pintan los ojos con brocha
gorda y se llenan la muñeca de pulseras que suenan al moverse.
Así es Angélique: acostumbrada a trabajar en un club en la frontera
entre Francia y Alemania, se ve de la noche a la mañana prometida para
casarse con Michel, un minero jubilado y antiguo cliente que quiere
ofrecerle la posibilidad de vivir una existencia más convencional. El
cambio no será fácil para ella, que se encontrará, pese a sus intentos
de adaptarse, perdida y acorralada en su nueva situación.
Recomendable para aficionados al cine social y a las historias
cotidianas a lo Ken Loach o Fernando León de Aranoa, donde los héroes
tienen la difícil tarea de no caerse con todo el equipo.
El proyecto Huéspedes del presente. Novísimas escuelas
latinoamericanas de fotografía creativaha mostrado a lo largo de este año el trabajo de algunas de las
principales escuelas independientes de fotografía de reciente creación de
América Latina: Centro de la Imagen de Lima (Perú), Madalena Workshops
(Brasil), La Fototeca (Guatemala) y Gimnasio de Arte y Cultura (México).
Un creador formado en cada una de estas escuelas ha
tenido la oportunidad de trabajar durante un mes en Madrid, en coordinación con
un tutor (Jonás Bel, Iñaki Domingo, Fernando Maquieira, Eduardo Nave). El
resultado inédito de estas residencias se exhibe ahora, hasta el 1 de marzo de
2015, en la planta 4ª del centro.
Cuatro
visiones de Madrid que, en palabras de la comisaria, Marta Soul, “constituyen
una oportunidad de vernos a nosotros mismos a través de la mirada enriquecedora
de los otros”.
El video "Puntos de presión para curar un cuerpo sin movimiento" de Ricardo Yui muy interesante.
Comisariado por Marta Soul en colaboración con Alejandro Cartagena,
Huéspedes del presente tiene como objetivo acercar al público una
muestra del momento creativo que está viviendo América Latina. Ha
presentado ya el trabajo de escuelas como Gimnasio de Arte y Cultura
(México), La Fototeca (Ciudad de Guatemala), Centro de la Imagen de Lima (Perú) y Madalena Workshops
(Brasil). Este proyecto es, además, el primer ciclo de residencias
artísticas organizado por CentroCentro. En el marco de cada muestra, un
artista de cada escuela ha llevado a cabo una residencia en Madrid,
durante la que ha trabajado en un proyecto inédito partiendo de su
experiencia en la ciudad. Esta quinta muestra presenta a partir del 26
de noviembre el resultado de las residencias artísticas que se han
llevado a cabo mostrando los proyectos realizados en Madrid a lo largo de 2014.
Iñaki Domingo uno de los tutores en el vídeo que hay en la sala
la comisaria Marta Soul
Huéspedes del presente. Novísimas escuelas latinoamericanas de fotografía creativa.
Organiza: CentroCentro Colabora: Madalena Workshops-Centro de Estudos da Imagem Comisaria: Marta Soul Horario: De martes a domingo, de 10 a 20h. Acceso gratuito
CentroCentro Cibeles Plaza de Cibeles, 1 28014, Madrid www.centrocentro.org Vídeo sobre el proyecto en: http://youtu.be/Nj6Fatoo5SU
Sinopsis: Documental dedicado al transitado y enorme anillo de autopistas -Grande
Raccordo Anulare, o GRA- que rodea la ciudad de Roma. A través de las
historias personales de siete personajes, el film explora los
territorios desconocidos del GRA, los 70 kilómetros de circunvalación de
la capital italiana. Lejos de los monumentos icónicos de la ciudad
eterna, el GRA es el teatro de los marginados de una ciudad que nunca
acaba de expandirse. (FILMAFFINITY)
"Adolescentes con una imagen cuidada hasta el último detalle se citan al
lado del Apple Store, pasan la tarde allí, no entran nunca, ni siquiera
usan Apple, pero se reúnen en torno al edificio de Apple, a escuchar
música, hacerse selfies, ligar entre ellos o por Facebook, y a exhibirse
ante el resto de transeúntes que pasan de largo escandalizados."
Dos vídeos virales han hecho emerger una subcultura adolescente que
no tiene nada de alternativa, la de los nuevos milénicos que se reúnen
en torno a las tiendas Apple.
Como tantos barceloneses, el escritor y realizador Carlo Padial
pasaba casi a diario por la esquina de plaza Catalunya con paseo de
Gràcia, donde se ubica el gigantesco Apple Store, y se preguntaba qué
hacían las decenas de adolescentes que se apelotonan allí, simplemente
“estando”, haciéndose selfies en grupo, luciendo sus trabajados estilismos y pillando el wifi que les regala Tim Cook.
Ese fue el germen de un vídeo de menos de tres minutos que rodó para la web Playground y que ya lleva un millón de reproducciones entre Facebook
y YouTube. Este vídeo y su secuela, grabado en la discoteca Famee,
también de Barcelona, han servido para arrastrar a la superficie y a los
medios mainstream (como éste) una subcultura que en realidad no tiene nada de subterránea, los swaggers.
Jovencísimos, consumistas, y desacomplejados, los swaggers –el término viene de swag, un término análogo a rollo o tumbón que
popularizaron los raperos fanfarrones a principios de siglo– son los
verdaderos milénicos. No es que “crecieran” con el nuevo milenio como
los veinteañeros a los que se suele dar esta etiqueta, sino que muchos
nacieron ya pasada la frontera del 2000.
Algunos de sus comportamientos son idénticos a los de cualquier
grupúsculo urbano que les precede. Se visten para llamar la atención y
con un sincretismo de estilos, igual que hacían los peacock mods que se paseaban por la tienda Biba (sin comprar) en el Londres swinging, dándole vueltas al mismo foulard
de paramecios para que pareciera nuevo. Pero otros de sus rasgos son
radicalmente contemporáneos, como su manejo 100% profesional y
marketiniano de las redes sociales.
“Se organizan de manera absolutamente sistematizada y siguiendo una estructura piramidal”, explica a Verne Padial. Y eso se puede comprobar en su segundo vídeo, titulado Famee y Popus: la gran locura swagger.
Los “popus” son los populares, los cabecillas de lo swag,
“gente atractiva y con actitud”, según el realizador. Los popus suelen
ejercer de RRPP de las discotecas pero no lo hacen solos. Crean su
propio equipo de delegados, su ejército de chavales que se encarga de
dinamizar a la audiencia en Facebook y arrastrar gente a las fiestas.
Éstas, que tienen lugar en clubs como el Illusion, siguen el clásico
esquema del club light: no se sirve alcohol, empiezan a las
cinco de la tarde y puede entrar cualquier mayor de 14 años que lo pueda
demostrar con su DNI.
Viendo las imágenes de los chicos bailando Dem Bow, una variante acelerada del reaggeton de origen dominicano que requiere un movimiento de pies y trasero pariente del twerking,
cuesta creer que allí sólo se consuman refrescos. Claro que también
tienen un importante papel como combustible las bebidas energéticas como
Burn.
En cuestión de estilo, imperan los pantalones muy ajustados, los nano
(no ya micro) shorts para las chicas, las gorras o los peinados que
combinan zonas rapadas con tupé exagerado. Hay un obvio influjo hiphopero y puntos de convergencia con lo cani pero también hay quien le da un giro preppy,
como el chaval (de impecable estilo) de los pantalones arremangados y
la gorra roja que aparece en el primer vídeo o el de la pajarita del
segundo.
Esa mezcla “entre lo cool y lo quillo” es la que fascinó también al fotógrafo Ramiro E, que ha hecho una serie sobre los swaggers
del Apple Store. En conjunto, no es una escena que busque la
uniformidad sino la individualidad, igual que tienen cero interés en
situarse en los márgenes de la cultura o en ser alternativos (a nada).
Lo suyo es la centralidad, también literal: por algo ocupan el centro
mismo de las ciudades. En Madrid, por cierto, se reúnen en Sol.
Según Padial, que ha intentado acercarse al fenómeno “sin prejuzgar” y piensa seguir explorándolo en nuevos vídeos, los swaggers
españoles “son chicos que vienen muy nuevos, no tienen miedo a nada y
están muy mezclados. No creo que sean más consumistas que otra gente, lo
que son es más puros. No tienen discurso irónico y sirven muy bien como
imagen de lo que todos estamos viviendo. Todos queremos likes
en Facebook, pero ellos lo hacen a lo bestia”. En efecto, una buena foto
en el Illusion puede llevarse tranquilamente 5.000 “me gustas”.
Aunque el fenómeno es relativamente interclasista (más que el mundo cani),
es obvia la influencia de la inmigración latina y en este caso, la
diferencia se vive sin ningún tipo de estigma, como señalaban aquí, notando ese momento impagable del vídeo de Fame en el que el dj local Sweet Flow, tras hablar a cámara con su propio acento, un castellano peninsular bastante neutro, sube al escenario a montar su show y adopta un deje medio caribeño para decir: “Esa vainaaa”.
Begoña Gómez Urzaiz http://blogs.elpais.com/verne/2014/11/swagger-tribu-urbana-apple-store.html
"Adán y Eva": Desnudos frente al mundo
Con Adán y Eva Cuatro demuestra una constancia en programas de apareamiento realmente encomiable: a los ¿Quién quiere casarse con mi hijo?,Un príncipe para Corina o Granjero busca esposa
se une ahora este chico-busca-chica o chica-busca-chico en un paraje
idílico (¿habrá chico-busca-chico o chica-busca-chica para disgusto del obispo de Alcalá de Henares?). La promoción del programa
se pregunta: ¿pueden un hombre y una mujer aguantar dosis masivas de la
pura verdad? Si la productora es capaz de resolver este dilema, y
hacerlo de forma gratuita, en abierto, Cuatro debería llevarse el
Príncipe de Asturias de la Concordia.
Isla de Mljet (Croacia), playa de Blace. Llegan nadando dos jóvenes
totalmente desnudos: Sonia y Alejandro. Van en busca del amor. Se
autodefinen a cámara. Ella: "querría un hombre guapo, cariñoso,
simpático, con economía, una casa en la costa, con un buen coche... que
lo condujera él, por supuesto", y matiza desde su aragonesa desnudez:
"No soy chica de una noche". Vale.
Él: "Soy un poco golfo, un golfo bueno ¿eh?, y tengo mucho miedo al
compromiso. Lo que quiero de una chica es que huela bien y que sea bien
hablada". Se inicia el cortejo. Ella insiste en que no es chica de una
noche. De pronto aparece Estela: "Me considero un bellezón y soy
maquilladora de muertos", así, sin mas. ¿Pueden un hombre y dos mujeres
aguantar dosis masivas de la pura verdad?, se preguntará la promoción
del programa. "Me quedé muerta cuando vi que llegaba otra", confiesa la
que no es chica de una noche. Muertos-muerta, podría ser un homenaje a
los juegos de palabras de Cabrera Infante... pero no. Todo va muy
rápido. Tonteos, celos incipientes y llega el cuarto, Luis: "Vengo a
romper con todo. Las chicas me dicen que mi miembro es más grande de lo
normal". Tiene posibles. Pequeño revuelo. A la moza que no lo es de una
noche se le ponen los ojos del tío Gilito.
El del miembro y la maquilladora se van de cita por su cuenta. Se
produce un diálogo que deseamos por el bien de España no escuchen los
expertos del Informe Pisa. A ella no le gusta el arte, "bueno, me gusta
Dan Brown y eso del museo de Da Vinci...", "a mí no me gusta leer porque
soy muy vago, pero me gustan muchas cosas, soy polivalente...", "¡Huy!,
con esa palabra me has matado. ¿Qué quiere decir?". En resumen: la que
no era chica de una sola noche resultó serlo. Adán, Eva y la humana
incoherencia.
Ángel S. Harguindey http://cultura.elpais.com/cultura/2014/10/22/television/1413963279_877285.html
Adán y Eva en Cuatro - El reality más friki: desnudos integrales, sexo, incultura y chonismo
Adán, Eva y el láser de diodo
Si Durero levantara la cabeza y viera —cinco siglos después de pintar su celebérrimo díptico Adán y Eva— a los protagonistas del programa homónimo de Cuatro,
puede que no volviera a palmarla. O, al menos, no por el choque
espacio-tiempo. Vería hombres y mujeres desnudos, como sus personajes
bíblicos, y con los genitales realzados, como ellos, con afeites de
distinta naturaleza. Los de los modelos de 1507, camuflados y adornados a
la vez con ramas de manzano. Los de aquí y ahora, camuflados y puestos
espectacularmente de relieve a la vez al despojarlos de la coraza del
vello púbico. Porque, diga lo que diga la promo, en Adán y Eva, el concurso, más que en pelota picada, ellos y ellas van en pelota pelada.
Los concursantes del nuevo programa de citas de Cuatro
van en cueros, sí. Pero no precisamente como su madre los trajo al
mundo. El 100% de los siete concursantes vistos hasta ahora –cuatro
hombres y tres mujeres– en este espacio de búsqueda de pareja
supuestamente a pelo —sin maquillaje, estilismo, trampa ni cartón
ninguno—, salen con toda una producción encima. Todos se han
sometido a un proceso de depilación integral, probablemente mediante
láser de diodo, el método más solicitado hoy en los centros de belleza
que proliferan hasta en el último rincón del último barrio marginal del
país, sobre todo en esas latitudes. Aparecen, ellos y ellas,
desprovistos de todo rastro de pelo en el cuerpo salvo de cuello para
arriba. Ahí, sí, se sueltan la melena.
Alguno de los varones lleva barbas más o menos recortadas o hirsutas,
y cabelleras más o menos salvajes o domadas a tijera. Pero lo más
paradójico es, quizá, lo de alguna de ellas, que se sirve de extensiones
capilares para poder cubrir sus pechos con la resultante cascada de
pelo mientras luce el monte de Venus completamente al raso. Si algo ha
quedado claro con este programa, más allá de que hay gente para todo, es
que el pudor es libre. Que mostrar unos atributos da más vergüenza que
otros. Y que la depilación integral es tendencia absoluta entre los
concursantes de realities.
El 80% del millar de personas de entre 20 y 40 años que se presentaron al casting
del espacio, sabedores de que la desnudez era requisito indispensable
para ser elegidos, llegó “depilado de casa”, según fuentes de Eyeworks,
la productora del formato. Los finalmente seleccionados no recibieron,
aseguran, ninguna sugerencia al respecto, pero el porcentaje de
rasurados se mantuvo más o menos estable. Veremos, por tanto, hombres y
mujeres de pelo en pecho y en pubis en los ocho capítulos que quedan por
emitir desde la idílica playa croata. Pero, de momento, ningun velo,
por muy natural que sea, dificulta la visión de los aparatos
reproductivos de los concursantes por parte de la audiencia. El
misterio, si lo hay, está más en sus ojos que en sus sexos.
Ya lo sabía Durero. Hasta en la desnudez total hay artificio, pose y voluntad de estilo. Ya pueden desgañitarse Madonna, Cameron Díaz o Penélope Cruz con que el vello es bello.
Aquí y ahora, triunfa la alopecia selectiva. Ante semejantes extremos,
quizá la virtud esté, como dijo Aristóteles, en el término medio. Ni
tanto, ni tan calvo.
Texto en la entrada de la exposición escrito por su comisario Javier Díez.
LAS AFUERAS
Madrid, 1986. (detalle)
"Sus modelos se enfrentan a la cámara con una mirada siempre directa, a la altura de los ojos, sin desprecio ni prejuicios, plena de tensión y fuerza, buscando algo nuevo y fresco, que descarte el tedio y nos lleve a la fascinación."
Begoña Torres (en pág. 25 del catálogo editado con motivo de la exposición)
La exposición que hasta el 19 de noviembre se puede visitar en Tabacalera no pretende ser una retrospectiva de Miguel Trillo aunque se muestren trabajos muy separados en el tiempo en las mismas salas pero uno se queda con ganas de ver más fotografías de la etapa madrileña de los 80.
La etapa madrileña de Miguel Trillo ya merece una exposición individual por si misma, en esta parte se concentran las mejores fotografías de la exposición. Las zonas "este oeste" quedan mucho más homogéneas en la sala de Tabacalera ya sea por el uso del color o por el retoque digital en algunas de ellas de la parte de Marruecos tal vez de forma exagerada llegando al HDR.
Pasa mejor el tiempo por las fotografías antiguas que por las más contemporáneas donde se ven algo más forzadas las poses y estilismos juveniles globales. La era "MTV", los "burguer" y las "Converse" han atomizado una juventud que se comporta y viste de la misma forma ya sea en la ciudad de Nueva York o Casablanca.
La exposición es un documento sociológico de nuestro tiempo, artístico y documental de excepción que viene acompañada de un buen catálogo con todas las fotografías expuestas salvo las diapos de la muy interesante mesa de luz instalada en una de las salas. Muy buena decisión también la de exponer juntos al mismo tiempo pero en diferentes espacios los trabajos de Miguel Trillo e Hiroh Kikai en Tabacalera. El montaje e iluminación es muy bueno así como la producción del proyecto para una de las exposiciones del otoño madrileño de 2014 esta de Trillo que merece la pena no perderse.
José Jurado, octubre 2014.
Dos visitantes contemplando la parte dedicada a Vietnam.
Cuatro fotografías en Marruecos.
Los Ángeles, 2012.
Los Ángeles, 2013.
"El escenario global se ha vuelto más complicado que nunca ya que debido a la globalización y a Internet el mundo esta más conectado. Las modas tanto músicales como de vestir viajan rápido y podemos afirmar que hoy en día existe una cultura juvenil realmente global." Gerry Badger (en pág. 41 del catálogo editado con motivo de la exposición)
el culto al cuerpo queda muy patente en la parte de imágenes norteamericanas
la mesa de luz con las diapositivas es de lo mejor de la exposición
Por las paredes de la exposición hay también un recorrido a través de la historia reciente de los formatos fotográficos desde lo análogico a la era digital.
En la última parte de la exposición se mezclan todas las ciudades y épocas en cuidadas composiciones.
Miguel Trillo el día de la inauguración.
La exposición “Afluencias. Costa Este-Costa Oeste” del fotógrafo Miguel Trillo se compone de dos series que, aunque distantes en el tiempo y en su localización
(una, en color, nos sitúa en Vietnam, Marruecos y los Estados Unidos en
la actualidad; la otra, en blanco y negro, está realizada en Madrid y
data de los años 80), son parte de una misma visión. Inciden en
tratar la periferia y la realidad de las tribus urbanas y las tendencias
juveniles, siempre díscolas y a la última, frente a la centralidad.
En la serie en color se plantea cómo la estética emanada de los
movimientos juveniles norteamericanos cala hondo y se impone en países
cuya ideología dominante es el comunismo o el islamismo, lo más distante
-se supone-; y en la serie en blanco y negro se muestra el “otro
Madrid”, el de los barrios periféricos y las ciudades dormitorio de su
entorno, más proclive al heavy rock, el hip hop o la estética gótica y
alejado en cierta forma del glamour de la movida más pop. Y aunque solo
esta última serie lleve el subtítulo de “Las afueras”, todo en realidad
son afueras y periferias, costas extremas, parangonadas a los EEUU, al
mundo anglosajón, el referente y epicentro de los movimientos y modas
juveniles que originaron los sismos estéticos ocurridos en las últimas
décadas.
La serie en blanco y negro de “Las afueras” en
su mayoría nunca había sido expuesta por Miguel Trillo. Y las fotos en
color de “Costa Este - Costa Oeste” se exhiben por primera vez en esta
muestra de Tabacalera. Es el último proyecto del artista, proyecto
intermitente iniciado en 2010 y acabado ahora en 2014, que le ha llevado
por ciudades de tres continentes: el asiático, el africano y el
americano. Seis capitales muy distantes (Hanói, Ho Chi
Minh-Saigón, Rabat, Casablanca, Nueva York y Los Ángeles) unidas
armoniosamente por la mirada atenta y reflexiva de Miguel Trillo en
plena era de la globalización.
Tabacalera. Promoción del Arte
Hasta el 19 de noviembre 2014.
Entrada gratuita
De martes a viernes: de 12’00 a 20’00h. Sábados, domingos y festivos: de 11’00 a 20’00h.
c/ Embajadores, 51. 28012 Madrid Organiza | Ministerio de Educación Cultura y Deporte. Subdirección General de Promoción de las Bellas Artes Comisariado | Javier Díez